
En el marco del Día Internacional de la Mujer y el Día Internacional de las Mujeres Juezas, el Colegio de la Abogacía de Rosario insta a los organismos respectivos nacionales y provinciales, a garantizar una composición paritaria en las altas Cortes.
La participación de las mujeres en los asuntos públicos y la igualdad en el acceso a los cargos públicos han sido reconocidos como derechos fundamentales tanto en el sistema interamericano de derechos humanos, como en el sistema universal de protección de estos derechos. Así lo demuestran normas de la Carta Democrática Interamericana, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de “Belém do Pará”), la Convención para la Eliminación de Todas la Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer, y otros documentos de consenso internacional como los Objetivos del Desarrollo del Milenio, la Conferencia Internacional de la Mujer (“Conferencia de Beijing”) y la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (“Conferencia de El Cairo”).
En este marco no es abundante señalar que los tratados internacionales de Derechos Humanos gozan de jerarquía constitucional e integran el bloque de convencionalidad por imperio de lo normado en el artículo 75 inciso 22 de la Carta Magna nacional.
A la luz de lo expuesto queremos señalar que la participación de las mujeres en las altas cortes no sólo importa un paso hacia la igualdad de género, sino que, asimismo, garantiza que las instituciones judiciales reflejen de manera equitativa la composición de la sociedad, asegurando que las voces y perspectivas de las mujeres estén presentes en la toma de decisiones que afectan a toda la ciudadanía.
Esa participación coadyuva a desmantelar las estructuras de poder que históricamente han limitado su acceso a posiciones de poder y toma de decisiones, visibilizando la importancia de combatir el sexismo y la discriminación dentro del sistema judicial. Sin dudas ello contribuye a una justicia más imparcial, que respete los derechos de todas las personas, independientemente de su género.
La experiencia en el plano nacional demuestra que con la presencia de las Dras. Highton y Argibay en la Corte Nacional se llevaron adelante enormes transformaciones de género que impactaron en todo el país.
La participación de las mujeres en las altas cortes es esencial para mejorar la calidad y legitimidad del sistema judicial en su conjunto, promoviendo una sociedad más equitativa, inclusiva y respetuosa de los derechos humanos.
Es por ello que instamos a los organismos nacionales y provinciales respectivos, a garantizar una composición paritaria en las altas Cortes.